Durante trabajos de restauración en la Catedral de Toledo, se descubrieron murales del pintor renacentista Juan de Borgoña, realizados en 1511, ocultos tras un mueble desde 1780. Las escenas, que incluyen el escudo del Cardenal Cisneros, estuvieron ocultas por más de 250 años y ahora se inician labores de limpieza y consolidación para volver a mostrarlos al público