El alcalde ordenó borrar esta obra anti‑violencia, alegando falta de permisos. El presidente Petro respondió: “¡El arte no se calla!”. Un caso paradigmático de autocensura frente a una realidad social tensa
El alcalde ordenó borrar esta obra anti‑violencia, alegando falta de permisos. El presidente Petro respondió: “¡El arte no se calla!”. Un caso paradigmático de autocensura frente a una realidad social tensa